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La Catedral de Chartres y el enigma del Laberinto









-La única que conserva en el pavimento su laberinto original-


Llegando a la ciudad de Chartres, el elemento que más destaca en ella es su catedral, sus imponentes agujas de desigual forma, son avistadas por el forastero varios kilómetros antes de llegar.


Cuando por fin llegamos a la plaza que le sirve de antesala, vamos quedando cautivados ante la magnificencia de su colosal estructura, su extraordinario pórtico, trabajado con esmero y gusto, recubierto con gran profusión de figuras bíblicas talladas en la misma piedra, que con excepcional belleza y en estática posición, cambiante con el paso de las luces y las sombras de las diferentes iluminaciones solares, nos invita a revisar las Enseñanzas.


Con este ánimo revisionista traspasamos el pórtico central y quedamos embelesados por la magia interior de esta catedral. El tiempo se ha detenido en sus muros, pilastras y pavimento y un sabor ancestral nos empapa hasta la médula.


             

LOS MAESTROS CONSTRUCTORES


Cuando nos encontramos ante la visión de una catedral gótica, -según palabras de Fulcanelli-, nos sentimos inmediatamente transportados, extasiados, llenos de admiración, incapaces de sustraernos a la atracción de lo maravilloso, a la magia de lo espléndido, de lo inmenso, de lo vertiginoso que se desprende de estas obras, más divinas que humanas…


La catedral gótica no debería ser contemplada como una obra únicamente dedicada a la gloria del cristianismo, sino más bien como una concreción de ¡deas, tendencias y fe, como un todo perfecto al que podemos acudir sin temor cuando tratamos de conocer el pensamiento de nuestros antepasados…


Es digna de hacerse notar la intención precisa con la cual los constructores de las mismas erigían esas maravillosas "moles" de piedra, trabajadas como si de encajes se tratara.


Esa precisa y concreta intención fue siempre la de obrar sobre el hombre, la de entregarle un mensaje, una enseñanza grabada en la piedra, no develada, pero si' para que las partes más elevadas del hombre, en las cuales muchas veces ni reparamos, ni conocemos, lo captasen y recibiesen una beneficiosa influencia…


Según Fulcanelli, las palabras arte gótico vienen de "artgoth"o "argot", una lengua particular de todos los individuos que tienen interés en comunicar sus pensamientos sin ser comprendidos por los que les rodean… Así lo define como "cabala hablada".


Nos dice que los "argotiers", es decir, los que utilizan este lenguaje, son descendientes herméticos de los Argonautas, los cuales navegaban en la nave Argos y hablaban la lengua argótica, mientras buscaban las riberas de la isla Cólquida, en busca del vellocino de oro.


Continúa que todos los iniciados se expresaban en argot, lo mismo que los francmasones de la Edad Media. Así lo destaca este gran personaje, como el arte de la Luz o del Espíritu…


La Biblia nos habla de un lenguaje universal que se practicaba antes del gran Diluvio Universal, con el cual el hombre sentía que todo estaba en todo, sentía dentro de sí a su hermano el hombre.


Ese lenguaje de oro del espíritu se perdió cuando el alma cayó presa de la materia. Entonces, la humanidad cayó en un estado degenerativo. Con la construcción de la Torre de Babel se perdió el don de lenguas.


Ya nadie se comprendía y cada ser se dirigió hacia sus propios intereses materiales, olvidando toda espiritualidad…


De ahí, esa intención de los Maestros Constructores, de propagar enseñanzas alquimicas, cosmogónicas e iniciáticas, principalmente para quien tenga "ojos para ver" y entendimiento o inteligencia para captar esas grandes cátedras para la conciencia…


No en vano la palabra inteligencia viene del latín "Intus ligere" traducido; leer dentro, en el interior…


                        

                             UNA HERENCIA EXTRAÑA


Y vamos a referirnos concretamente a la grandiosa Catedral de Chartres, ciudad de Francia, del departamento del Eure y Loire, a orillas del Eure…


De origen céltico, encontramos, al igual que en muchos otros templos iniciaticos la historia de una Virgen Negra…


Allí fue hallada una gruta druídica, venerada por los primeros cristianos.


En la gruta, se encontró una estatua antiquísima, tallada en un tronco de peral ahuecado, ejecutada por los druidas, a los cuales un ángel había anunciado que de una Virgen nacería un Dios, escribiendo en el zócalo con caracteres latinos. "Virgine pariturae", (la Virgen que parirá).


Este grabado es una ilustración   perteneciente   a    "Parthénie de Roulliard", obra aparecida en 1609 que    ya desde   el año 858 es objeto de peregrinajes, donde en él, la gruta coronando al altar druidico y al pozo  de los "Santos fuertes" trata del culto a la Virgen de Chartres.


En esta fotografía observamos el famoso pozo. cuentan se operaban muchos milagros por las beneficiosas aguas que contenía.


Junto a esta gruta estaba el Pozo de los Fuertes. Este pozo tiene 33 metros de profundidad.


Allí los peregrinos acudían en busca de curación, pues era un lugar telúrico.


Se instaló una especie de lazareto en la cripta, donde los pacientes se curaban con el agua del pozo, junto a la estancia dolménica, —pues había un dolmen bajo la catedral-.


Sabemos que las piedras conocidas con el nombre de dólmenes y menhires recogen las corrientes celestes por su especial disposición.


Es de resaltar que desde la construcción de la catedral, terminada hacia 1260 y según coinciden muchos historiadores, una especie de protección oculta se extendió sobre toda la ciudad, que ha escapado prácticamente a todos los desastres de tipo bélico.

EL LABERINTO

Penetrando en su interior, percibimos el laberinto circular incrustado en el enlosado y que ocupa toda la anchura de la nave de la Catedral de Chartres.

De las catedrales francesas que han poseído un laberinto, la de Chartres es la única que lo ha conservado.

Testigo medieval auténtico y mudo que con el devenir de los años ha hecho correr rios de tinta sobre el papel, intentando descifrar el enigma de su creación, la clave y el secreto que lleva engendrado en su misma estructura…

Puede ser considerado como el más grande que se haya realizado, no faltan en efecto más que once centímetros y medio para que su diámetro alcance trece metros.

Su circunferencia es casi tangente a los pedestales de las pilastras vecinas, pues se sabe que la nave, aquí , bate el récord de anchura entre los edificios de este tipo (16,40 metros de eje a eje de las pilastras).

Las catedrales de Sens, Arras, Amiens, Reims y Auxerre han tenido laberintos comparables al de Chartres.

No citamos más que de memoria, varios laberintos todavía existentes, pero bastante diferentes para ser comparados: el de la sala capitular de Bayeux, más tardío y de solamente cuatro metros de largo; el de la catedral de Mire-poix, a la vez tardío y muy pequeño, el de la capilla de la Prévóté, en la catedral de Toulouse, que se le parece, el de Genainville  (Val d'Oise), igualmente de pequeñas dimensiones, y el de la catedral de Poitiers, simple trazo groseramente grabado sobre la pared del colateral norte…

UN MENSAJE INCOMPRENDIDO EN EL TIEMPO

En la época clásica, sin duda no se comprendía toda la profunda significación de los laberintos.

De ahí su destrucción. Simplemente, parece, que  fue porque las gentes deambulaban, esforzándose por seguir sus recorridos, lo que perturbaba los oficios del cabildo.

Se decidió suprimir el laberinto de Auxerre en 1690, el de Sens en 1768, el de Reims en 1778, el de Arras en 1795. En 1825 le tocó el turno al laberinto de Amiens, restablecido en 1894…

Felizmente, con excepción del coro, la catedral de Chartres ha guardado en su totalidad, su enlosado antiguo, de piedra de Berchéres, habiendo sido reparado aquí o allá y mantenido con el paso del tiempo.

Así se explica, la supervivencia del laberinto que está encajado en el suelo, habiendo sobrevivido a las miradas recelosas del erudito canónigo Jean-Baptiste Souchet, muerto en 1654, que se extrañaba de la conservación de este laberinto, en el cual no veía más que una "diversión loca para aquel que no tenía nada que hacer, perdiendo el tiempo en dar vueltas por el recorrido"…

La opinión de Souchet, frecuente en su época, era sin duda compartida por el conjunto del clero. Fue así que el cabildo de Reims, importunado por las idas y venidas de los niños y de los ociosos, sobre las líneas del laberinto, decidió suprimirlo y un generoso cabildo dio por hacerlo la suma de mil libras…

EL ELEMENTO CENTRAL, DESAPARECIDO

Si el laberinto de Chartres es el único de los grandes laberintos de empedrado que ha subsistido en su lugar en una catedral francesa, no está desgraciadamente, completo.

Se ve, en la parte central, los ribetes de acero que mantenían una placa de cobre sobre la cual figuraba, según el testimonio de Challine, otro erudito chartrés muerto en 1678, el combate de Teseo y el Minotauro…Esta placa fue probablemente enviada, en 1792, junto con el bronce de las campanas, para fundir y servir su materia prima para la construcción de piezas de artillería.

El historiador Vincent Chevard, testigo de los acontecimientos revolucionarios, después alcalde de Chartres, señala que varias placas de cobre fueron asi recuperadas en la ciudad, cuando estaban a punto de servir de ágape al fuego…

Hacia la mitad del siglo XVIII, hace una centena de años después del testimonio de Challine, Janvier de Flainville cita un manuscrito de Courtois que señala al centro a Teseo y al Minotauro y añade su propio comentario: "Las figuras que estaban en el centro del laberinto están muy borradas; es imposible reconocerlas."


En esta bella pintura del siglo XV, conservada en el museo del Louvre. podemos apreciar el laberinto y la lucha mantenida por Teseo con el Minotauro.

Antes del siglo XVII, e incluso todavía en el siglo XVII, las iglesias no estaban cubiertas de sillas y se circulaba libremente en todos los sentidos. Se supone que el dibujo de Teseo y el Minotauro estaba grabado al trazo y que la placa estaba vaciada entre las siluetas de los personajes, según una técnica utilizada en los siglos XII y XIII.

Así se explica la disposición muy irregular de las espigas que sujetaban la placa. Es en vano buscar, así como algunos han hecho, una correspondencia entre estos puntos metálicos y la posición de las estrellas en tal o cual constelación, por la simple razón de que eran invisibles bajo la placa y en consecuencia, no podían transmitir algún mensaje misterioso.

EL CAMINO MÁS LARGO POSIBLE, EN LA SUPERFICIE MAS RECOGIDA

Varios laberintos desaparecidos nos son cuando menos conocidos gracias a los dibujos que se hicieron cuando aún estaban en su lugar.

La desaparición del de Reims fue ejecutada con una cierta precisión. Se sabe que el laberinto de Sens era circular como el de Chartres.

Los de Reims y Amiens eran octogonales. Además, el de Reims comportaba cuatro desviaciones de su circuito, muy decorativas, que finalmente le inscribían en una forma general cuadrada…

Octogonal o redondo, el laberinto obedece siempre al mismo principio: Se trata de desarrollar un camino -uno solo-, tan largo como fuera posible, que parte del exterior y confluye en el centro.

En Chartres, el camino está constituido por losas claras, en caliza de Berchéres, de 34 centímetros de anchura, que tabican bandas de piedra sombría que miden 8 centímetros de anchura, de un mármol azul-negro, parece, bastante semejante al que se extraía cerca de Givet, en el valle de la Mosa.

Recientemente, John James ha verificado de manera muy precisa las dimensiones del laberinto: 12,885 m. de diámetro total, y comprende los dientes del circuito, en número de 113. La longitud del recorrido es exactamente de 261,50 m. Si Vd. sigue el camino, .escribe-, “remarque cómo recorre los anillos interiores izquierdos del principio, después los derechos, en seguida los anillos exteriores izquierdos y después los derechos. Esta clase de marquetería es de un trabajo extremadamente cuidado. La colocación de las uniones, ha sido muy estudiada y ha permitido utilizar un número reducido de plantillas. La talla de las piedras y su ajuste son de gran precisión.”

Muchos laberintos, como el de Chartres, están constituidos de once bandas paralelas de caminos, que se trata de curvas, o, en caso de ser octogonal, de líneas rectas.

Además, en el pasillo de salida/entrada  (depende de si estamos dentro o fuera del laberinto), la primera curva se efectúa generalmente en la quinta banda.

Destacamos que en Amiens y en Saint Quentin son las bandas oscuras, tabicadas de claro, el camino a seguir, como podemos apreciar en los grabados…

UNA LARGA TRADICIÓN

Numerosos ejemplos, escalonados a través de los siglos, revelan una tradición persistente, que se ha difundido a través del mundo.

Una pintura italiana del siglo XV, titulada Teseo y Ariadna, en el Museo del Louvre, muestra el combate de Teseo y el Minotauro, al centro de un laberinto de paredes, cuya disposición está conformada exactamente con el dibujo del pavimento de Chartres…

La misma figura geométrica también se encuentra en una ilustración de "Las Metamorfosis" de Ovidio, ejecutada en la época clásica y en un grabado del siglo XVI, debido a Hieronymus Cook.

Un mapa del mundo, del siglo XIII establecido por Richard Hallington, de Battle (Sussex), hace figurar en la isla de Creta un laberinto, cuyo trazado es el mismo que en Chartres, con la inscripción: "Laboríntus id est domus Dealli" (sic), literalmente: ''Este es el laberinto, la casa de Dédalo". (1).

Entiéndase: "Construida por Dédalo". Otra reproducción exacta, pero en pequeña escala, está grabada sobre la llave de una bóveda de St. Mary Redcliffe, en Bristol.

El mismo motivo todavía, bordado en el delantero de un jubón y cubriendo todo el pecho, en el retrato de un joven pintado por Bartolommeo Véneto hacia 1510.

Con gran detalle, es siempre la misma figura la que ilustra un manuscrito de las "Etimologías" de Isidoro de Sevilla…

Es de destacar que el pequeño laberinto cuidadosamente grabado sobre una pared vertical, en el porche romano de la cúpula de Lucques, es exactamente el trazado en la catedral de Chartres.

Además, la inscripción latina que le acompaña, dice:

"Este es el laberinto que construyó el cretense Dédalo. Nadie pudo salir de su interior, salvo Teseo, gracias al hilo de Ariadna".

Se conocen varios casos donde es la figura de un centauro la que ocupa el centro del laberinto, o bien el Minotauro solo…

El laberinto cristiano más antiguo que se conoce está en Argelia, en la basílica de Reparatus, en Orléansville (hoy EI-Asnam).

Data de 328, es cuadrado y la Iglesia reemplaza a Ariadna, o a Teseo, pues el centro está ocupado por una clase de juego de palabras cruzadas, donde se puede leer, repetidas vertical y horizontalmente las palabras "Sancta Ecclesia".

Con todos estos ejemplos vemos que la transmisión de un símbolo se repite como el eco en la montaña, distintos son los matices que van surgiendo a lo largo de los tiempos, que lo van plasmando según el conocimiento de cada lugar y época…

Recordemos en estos momentos unas palabras del Maestro Samael en una de sus obras: "Cuenta la tradición que en el centro del laberinto existía la Síntesis, es decir el Lábaro del Templo... Este último era un hacha de doble filo, símbolo de la fuerza sexual, masculina-femenina.

Realmente quien encuentra la síntesis, comete la más grande de las tonterías cuando se sale del Centro y se regresa a los complicados corredores de todas las teorías que forman el laberinto de la mente. Cristo y la Magia Sexual representan la Síntesis Religiosa".


CUATRO DESIGNACIONES

En Chantres, el laberinto era llamado también: El Dédalo, La Legua, o El camino de Jerusalem. El Dédalo, hace alusión al famoso laberinto de Cnossos, en la isla de Creta, así como al nombre del legendario arquitecto del rey Minos, constructor del mismo…

En cuanto a La Legua, si se piensa en la medida de longitud que lleva ese nombre (4.190 m. la legua mexicana y 5.572,7 m. la legua española) es netamente superior a la longitud real del recorrido, que es de 261,5 m., pero una tradición oral cuenta que el camino era recorrido de rodillas y que esto llevaba alrededor de una hora, como una legua por carretera…

Queda la expresión "camino de Jerusalem", que puede ser, nos aclare cierto aspecto.

Durante mucho tiempo se ha creído que este viaje ficticio equivalia a un peregrinaje a Tierra Santa. La idea puede venir también al ver la reproducción del camino recorrido por el Cristo entre el pretorio y el lugar de su suplicio, pero la distancia desarrollada en los laberintos es variable…

Finalmente, la explicación más creíble es que se trata del camino, no de la ciudad de Jerusalem, sino del Paraíso, de la Jerusalem Celeste, citada por las Escrituras.

En efecto, el laberinto de las iglesias es ciertamente una herencia del laberinto antiguo, que parece bien haber sido un símbolo en el pensamiento filosófico y religioso de la época.

Para el mundo greco-romano, significaba el desenvolvimiento de la vida, cuyo fin era el reino de los muertos. Tomado de nuevo por el cristianismo, quiere mostrar que el paraíso está al fin del camino…


EL SÍMBOLO DE LA VIDA HUMANA


Es de remarcar que el trazado habitual de los laberintos no comporta bifurcaciones donde exista riesgo de perderse, como en el de Dédalo, es un camino único, pero complicado.

Paganos o cristianos tradujeron bien la idea de un fin que alcanzar, pero al final de un itinerario laborioso, que exigía la perseverancia. Este camino a recorrer es el de la vida, después del nacimiento (al borde de la circunferencia), hasta la muerte (al centro).

Por otra parte, como apunta el R.P.A. R. Verbrugge, "el laberinto representa el mundo subterráneo".

Se comprende desde la cristianización del laberinto, que esto puede significar que la muerte debe ser la entrada en la Jerusalem Celeste y que la Iglesia detenta el hilo de Ariadna que permite su acceso.

Es en suma, la misma idea que la de la llave del paraíso detentada por San Pedro…

Es claro que aquí debemos entender que para entrar en la Jerusalem celestial hay que estar muerto psicológicamente y que la Iglesia de Roma (o del Amor), es la Gran Fraternidad de la Iglesia del Conocimiento o Gnóstica, compuesta por todos aquellos Maestros Resurrectos que se han convertido en piedras de la muralla guardiana que vigila y ampara a la Humanidad.

UN JUEGO POPULAR

Los laberintos han sido tan populares que son el origen del juego de la "rayuela" (pata coja), al menos el que se presenta en Francia, donde los niños cuidan siempre de indicar el cielo y el infierno.

Está naturalmente prohibido caminar pisando las líneas. La mayor parte de las rayuelas tradicionales reproducen un plano de iglesia con un ábside semi-circular y uno o dos transeptos...

Tal trazado revela que no se puede remontar más lejos de la Edad Media, en que se comenzara a poner un laberinto en ciertas catedrales…

Como lo ha remarcado Viollet-le-Duc, no se han encontrado jamás representaciones del laberinto en el arte de las catacumbas.

Pero ya en la antigüedad, los laberintos eran un juego. En su "Recuento histórico de la vida y las obras de los más célebres arquitectos", impreso en París en 1687, J.F. Félibien des Avaux se extiende sobre Dédalo y su Laberinto "de la isla de Creta".

"Había tomado el diseño, escribe, de uno parecido que había visto en Egipto."


LOS LABERINTOS Y   LOS MAESTROS ALBAÑILES


Si se conocen los nombres de los maestros albañiles que construyeron las catedrales de Reims y de Amiens, no es gracias a los pergaminos de los archivos, sino únicamente porque éstos están inscritos sobre los laberintos.

En los ángulos del de Reims estaban silueteados cuatro personajes, algunos llevando un compás.

Breves textos les acompañan, dando en particular sus nombres, pero ya en el siglo XVII, estas inscripciones estaban borradas en parte.

De esta manera, el nombre de estos arquitectos nos aparece tan poco claro que hoy todavía continúan siendo discutidos…

Fue en el centro del laberinto de Amiens donde los nombres de los Maestros albañiles fueron grabados, sobre una banda de cobre rodeando la piedra central, precioso testigo que conserva el museo de la ciudad…

Esta observación es quizá la clave de los grandes principios aplicados por la arquitectura medieval en su apogeo.

No es extraño que dos edificios al menos hayan mencionado sobre su "camino de Jerusalem" los nombres de sus constructores. Los que construyeron las catedrales ¿no las habrían concebido tan bellas para que den a los habitantes de la tierra una imagen aproximada de la Jerusalem Celestial?

Esto hace suponer que los laberintos se establecían, o al menos eran completados, cuando los trabajos de estas dos catedrales llegaron a su fin…

Por el contrario, el laberinto de Chartres, que a menudo se le ha datado del principio del siglo XIII, fue puesto, tras las conclusiones de John James, en 1200, es decir, en el curso del último año del siglo XII, desde que se pusieron las bases de las columnas…

El mismo autor revela que el diámetro del laberinto es, con una ínfima diferencia, igual a la décima parte de la longitud interior total del edificio.

John James piensa que el lugar del altar principal, en su origen, había sido determinado por el centro del laberinto, uno y otro ocupaban posiciones simétricas con respecto al eje del transepto...


CHARTRES-En esta excepcional perspectiva fotográfica podemos apreciar el laberinto como en la actualidad se conserva.


Cosa curiosa a resaltar, por sus medidas, es el rosetón occidental que vemos en la parte superior, ya que éste tiene un diámetro casi exacto al del laberinto...


Vemos a arriba,  el laberinto que había en la catedral de Reims (Francia) según un dibujo, dejado sobre el mismo, del siglo XVI. A nuestra derecha observamos el laberinto que se encontraba en la catedral de Amiens (Francia).


Uno de los laberintos mas antiguos del que nos dan noticias los historiadores es el encontrado en 1911 en las excavaciones al este del lago Moeris (Egipto) frente a la antigua Cocodrilópolis, construido según se estima bajo el reinado del faraón Amenemhat III, aproximadamente en el 2300 a. de C


Laberinto de Sens-Francia


DÉDALO: Nombre griego que significa el artista, por alusión a Dédalo, personaje mitológico a quien se atribuye la construcción del Laberinto de Creto.


Hijo de Metión y tataranieto de Erecteo /el que sacude la Tierra), construyó en Creta el Laberinto que le sirvió de cárcel


De él se cuenta que sus obras eran tan perfectas que parecían andar y hablar, como si poseyeran vida.


Pensando salir del Laberinto, en cuyo centro estaba el terrible Minotauro, hizo para él y su hijo, llamado /caro, unas alas de cera recubiertas de plumas para con ellas poder volar.


Cuando ya se hubieron adiestrado, se elevaron por los aires: mas, entusiasmado  Icaro con lo bien que volaba, cometió la imprudencia de aproximarse al Sol; derretidas sus alas, se precipitó en el profundo mar, las olas devolvieron el cuerpo del joven al desesperado padre  y  por aquél, recibió la isla el nombre de Icaria.


TESEO:  La gran proeza de Teseo fue la muerte, en Gnosos, del Minotauro Cada 9 años este monstruo, mitad hombre, mitad toro, exigía de los Atenienses un tributo de siete jóvenes y siete doncellas, que devoraba vivos.


Hijo del rey, Teseo, quiso unirse al grupo de las víctimas y durante la travesía, cuentan, probó, recuperando el anillo que había lanzado al mar, que su padre verdadero era Poseidón A su Negada a Creta, se enamoró de la hija del rey Minos, Ariadna, y con su ayuda, a base de un largo hilo que ésta le dio para que pudiera entrar en el laberinto y salir de él, pudo matar en el mismo centro del laberinto al Minotauro y victorioso salió de él llevando, de regreso a su patria, a los jóvenes salvados y a su amada Ariadna.



OTRO ENIGMA EN CHARTRES: El solsticio de verano en el pavimento del crucero.



En la fotografía vemos el efecto de este curioso fenómeno en el clavo existente en el pavimento del crucero de la catedral No deja por menos, con este hecho, el admirarnos de la precisión astrológica con que eran hechas estas excepcionales obras de arte...


Antiguamente, el 24 de junio, los chartrenses acudían a la catedral para ver la coincidencia del rayo de luz en el clavo…


Este es popularmente llamado "clavo de San Juan", al igual que en otros lugares se habla de los tradicionales "fuegos de San Juan", ligados al solsticio de verano.


Se sabe que para significar la venida del Cristo "en medio de las tinieblas", la Iglesia, en el siglo IV, fijó la fiesta de Navidad en el solsticio de invierno y por referencia de Navidad, la fiesta del nacimiento de San Juan Bautista, en el solsticio de verano...


Este simbolismo solar ha sido inspirado por la palabra de San Juan Bautista: "Es necesario que él crezca y que yo disminuya".


Después, un ligero desfase se produjo entre los solsticios y estas dos fiestas.


En efecto, pequeños errores en los cálculos astronómicos se acumularon hasta el punto de que, para corregirlos, fueron suprimidos diez días de un golpe, en 1 582, entre el 5 y el 1 5 de octubre. Según las versiones del lugar, es probable que en 1 701 el canónigo Etienne quiso dar, a través de un carácter semi-religioso, una preeminencia a la fiesta de San Juan Bautista sobre la fecha real del solsticio, quedando por esta razón ligeramente desplazada…














 

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